Hay que saber escoger a los compañeros de viaje. Lo pensó la rana que ayudó al escorpión a cruzar el río y seguro que Braulio coincide con ella. Aunque a este 'paquete bomba' llamado Banega lo trajeron Soler y su generosa tarifa plana -todo a 18 (millones de euros)-, fue error del director deportivo renovarlo; dejarse seducir por cuatro buenos partidos y las falsas promesas de "no volverá a ocurrir".
Eligió aquel día Braulio un mal compañero de viaje, otro escorpión que le clavaría el aguijón en cuanto el instinto primario ganara el pulso al afán de supervivencia. Y volvió a equivocarse este verano al escuchar su sugerencia: "Tráeme a Gago". Criticar esta segunda decisión sería ventajista tras los elogios bañados en tinta que todos hemos regalado al Pintita. Ese error es colectivo. Pero con Éver nunca debió haber dudas. Y para llegar a tal conclusión no hace falta adentrarse en el peligroso debate sobre si ha llegado bebido al trabajo, ya que nadie le esperaba en Paterna, alcoholímetro en mano, para afirmarlo. Basta con el nulo compromiso que ha mostrado desde que aterrizó en Valencia.
En la zona noble también Llorente comulgará con la rana y el técnico. Y no sólo por haber dado a Banega la segunda oportunidad que no merecía. El presidente está en otras cosas de mayor enjundia, cruza aguas pantanosas y ha elegido con mimo su guardia pretoriana. La llegada de Andreu y el ascenso de García Moreno acentúan su músculo, aunque a la hora de la verdad siga tan expuesto como antes a la voluntad económica y política.
Llorente acierta al marcar raya y ajustarse la gorra de capitán. Al recordar a Sesé que no es serio un consejero comentando partidos por Twitter desde el palco. Al pedir a García Roig que se deje de "chismorreos", usando sus propias palabras. Pero que no olvide que una cosa es imponer disciplina y otra distinta secuestrar la información. En época de conductas reprobables y ruedas de prensa sin periodistas, bienvenida sea la autocrítica y el debate, sobre todo con quienes comparten contigo responsabilidad legal y moral.
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